Movimiento en Pro de la Paz, la Cultura y la Educación. 
El objetivo del Budismo es que cada persona desarrolle su ilimitado potencial, valorando al máximo su propia vida y la de los demás. La práctica de la filosofía budista permite al individuo una transformación positiva desde lo más profundo de su ser, hasta transformar el temor en coraje, las dudas en sabiduría y el egoísmo en misericordia.

Las tres pruebas Nichiren Daishonin dijo que existen tres maneras para comprender, evaluar y juzgar las enseñanzas religiosas y filosóficas: las tres pruebas. La primera es aquella documental, y se refiere a los textos y escrituras de una particular enseñanza. La prueba documental del Cristianismo es la Biblia, aquella del Islamismo es el Corán, y los sutras son los documentos del Budismo. La segunda, llamada prueba teórica, analiza con cuanta coherencia una doctrina explica la realidad de la vida teniendo en consideración el periodo histórico en el cual ella nació. La mayor parte de las creencias religiosas y filosóficas se limita a suministrar estas dos prueba. Nichiren Daishonin agregó una tercera prueba, la prueba real. En términos religiosos, eso significa, verificar los efectos que la teoría en cuestión produce cuando viene puesta en practica. En pocas palabras significa ponerse esta simple pregunta: ¿Cómo funciona? Algunas religiones piden a sus propios feligreses creer por fe hasta en los aspectos que no pueden ser demostrados. En pocas palabras, tener una fe ciega. En cambio en el Budismo de Nichiren Daishonin tener fe significa sobre todo actuar, y por ende también practicar. La fe profunda en las formulaciones teóricas viene lograda seguidamente, después de haber experimentado que esta practica lleva a obtener resultados que representan las pruebas reales. Recordemos una vez más otra analogía: un amigo nos aconseja ver una determinada película: si tenemos fe en su juicio, le hacemos caso. Si después de haber visto la película estamos de acuerdo con su juicio, crecerá nuestro aprecio hacia este amigo y viceversa. En ambos casos es la experiencia real de la visión de la película lo que determina cómo actuaremos en adelante frente a circunstancias similares. De las tres pruebas, las más importante es la tercera, porque por más que una teoría pueda ser fascinante, sólo el resultado (por ejemplo la transformación del sufrimiento) que se logra practicándola le confiere un valor real. Regresando a nuestra analogía del automóvil, la prueba documentaria podría ser representada por el manual suministrado por la fabrica, la prueba teórica son las charlas del vendedor que exalta las características del vehículo en comparación con el modelo anterior o inclusive la superioridad del auto que nos quiere vender con respeto a los demás vehículos del mercado. La prueba concreta comienza en el momento en que encendemos el motor y arrancamos. Si el vehículo no responde a nuestra expectativas, nada nos quitará de la cabeza que nos han dicho solo un montón de mentiras. De hecho es justamente la importancia de la prueba real lo que rinde el Budismo de Nichiren Daishonin tan similar a una ciencia: cada teoría científica viene automáticamente verificada a través de estas tres pruebas, sin embargo en última análisis, es solamente la prueba real la que determina la validez de una teoría. Es necesario añadir que la comprensión teórica del significado budista de la vida le da sentido a la entonación de Nam-myoho-renge-kyo. Nichiren Daishonin de hecho dijo: <<Ejercítate en las dos vías de la practica y del estudio. Sin practica y estudio no puede existir el Budismo>> (Las escrituras de Nichiren Daishonin, vol I, p.235). Traducción de la revista 2001 N°78 de la SGI de Italia
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